La participación de ESOLVE en el LIFE-Alnus, clave para la toma de decisiones

El proyecto europeo pretende recuperar los bosques de ribera de las cuencas mediterráneas y ha contado con ESOLVE para la instalación de piezómetros en el río.

El LIFE-Alnus es un proyecto de conservación y restauración de los bosques de ribera, uno de los ecosistemas forestales más degradados de la zona mediterránea. Forma parte de LIFE, un programa de la Unión Europea que cofinancia proyectos a favor del medioambiente y el desarrollo sostenible en áreas incluidas en la Red Natura 2000 (los espacios naturales más importantes de la Unión Europea).

El coordinador del LIFE-Alnus, Jordi Camprodon, explica que el objetivo es recuperar el bosque de ribera en aquellas zonas donde ha desaparecido o está muy fragmentado y mejorarlo allá donde está medianamente conservado: “queremos recuperar dinámicas fluviales, es decir, que los ríos lleven más caudal, eliminar especies alóctonas, reintroducir este hábitat o desfragmentarlo mediante plantación allá donde observamos que está perdido y sacar barreras y obstáculos que impiden que el curso fluvial pueda inundar estos bosques, dado que necesitan tener un nivel de agua considerable para que estos árboles asociados a la ribera puedan crecer”.

Esta misión se divide en varias etapas, la primera de ellas la de estudios previos que ayudan en la toma de decisiones. En esta fase ha intervenido ESOLVE, con la instalación de dos piezómetros en unas islas fluviales de una zona piloto que se pretende restaurar. “son importantes de cara a conocer los niveles piezométricos que van fluctuando en estas islas para ayudar a decidir qué especies plantar y dónde. Los piezómetros permitirán lecturas a corto, medio y largo plazo, incluso más allá de la finalización del proyecto puesto que se hará un seguimiento a largo plazo para relacionar los niveles freáticos con la evolución de las especies”, explica Camprodon.

La elección de ESOLVE para formar parte del proyecto LIFE-Alnus se debió a una cuestión de calidad en los resultados, como explica el coordinador del proyecto: “nos pusimos en contacto con ESOLVE porque sabíamos que podían instalar piezómetros que dieran unas buenas lecturas y que, además, fueran resistentes a los impactos”. Los estudios hidrogeológicos son uno de los puntos fuertes de ESOLVE desde hace años y es por ello que tiene participación en este tipo de proyectos.

El LIFE-Alnus, que durará hasta junio de 2021, se encuentra actualmente terminando la fase de estudios previos y continuará con las acciones de conservación, que consisten en:

  • Aplicar medidas de conservación, mejora y restauración del hábitat.
  • Dar mayor protección jurídica al hábitat, ya que la Red Natura 2000 cubre solamente una parte.
  • Mejorar la gobernanza de la ribera, ya que es uno de los hábitats más difíciles de gestionar puesto que intervienen diferentes administraciones e intereses.
  • Difundir las acciones que se llevan a cabo.

El director de ESOLVE, Ricard Mora, se muestra satisfecho de su participación en el proyecto: “es un orgullo formar parte de un proyecto tan importante como el LIFE-Alnus y aportar nuestro conocimiento en beneficio de la conservación y restauración de los bosques de ribera, un ecosistema con tantas funciones ecológicas asociadas al río. Además, pensar que nuestro trabajo servirá no sólo para ayudar a tomar decisiones sino para ver la evolución de las acciones y seguir mejorando incluso después de la duración propio proyecto, nos satisface como empresa pero, sobre todo, como amantes del Medio Ambiente”.

Todas las actuaciones que resulten del LIFE-Alnus en las tres zonas piloto en que se trabaja se podrán transferir al resto de cuencas ibéricas y al conjunto de los países mediterráneos.

Las redes de control, pieza clave para la toma de decisiones 

Los piezómetros y los captadores de vapor aportan datos que nos permiten definir las mejores soluciones para cada caso concreto. Su correcto mantenimiento es esencial.

En ESOLVE nos preocupamos de que nuestros clientes conozcan los detalles de cada proyecto y comprendan cuáles son las mejores soluciones. Para ello es necesario conocer en profundidad cada caso y elaborar el modelo conceptual. Este conocimiento lo adquirimos mediante datos debidamente procesados, generados a partir de la medida de variables mensurables a lo largo del tiempo.

Los datos son de gran importancia en la toma de decisiones ya que ayudan a hacer un planteamiento enfocado a los objetivos pero con un trabajo de campo realista. En ESOLVE asignamos todos los recursos necesarios de forma optimizada y estos se deciden de manera conjunta por nuestro consultor y el cliente.

En el ámbito del vector subsuelo la toma de datos requiere disponer de una red de control completa formada por piezómetros y/o captadores de vapores. Dicha red debe estar diseñada para conocer las condiciones medioambientales del subsuelo e identificar en planta y en profundidad cualquier cambio en su calidad.

La normativa existente y el interés creciente por parte de propietarios, gestores, inversores o responsables técnicos en conocer el estado de subsuelo tienen como resultado la construcción de redes de control del subsuelo en todo tipo de emplazamientos, desde plantas industriales a locales, pequeñas naves y talleres, así como terrenos a desarrollar.

Los piezómetros, captadores de vapor y pozos existentes requieren un mantenimiento para que sean efectivos y evitar que aporten datos que conlleven a un conocimiento erróneo de la situación del subsuelo. Además, las autorizaciones ambientales obligan a mantener la red de control en buen estado asegurando que los puntos de control cumplen con los siguientes requisitos:

  • Se encuentran correctamente identificados.
  • No se almacenan ni construyen elementos que puedan condicionar su accesibilidad.
  • La arqueta de registro se encuentra en correcto estado y asegura la estanqueidad y el correcto cierre.
  • El interior del punto de control se mantiene en buen estado, minimizando la colmatación por posible entrada de finos en su interior.

Los trabajos básicos de mantenimiento de la red de control consisten en:

  • Inspección del entorno del piezómetro.
  • Apertura y engrasado de las tapas del arqueta de registro. Comprobación del correcto estado de los tapones de cierre y sustitución de los mismos, si es necesario.
  • Vaciado de posible agua acumulada en el interior de la arqueta.
  • Reposición de la identificación del piezómetro, o su rotulación por primera vez.
  • Medida del nivel freático y posible presencia de producto en fase libre.
  • Medida de la profundidad del punto de control para identificar fenómenos de colmatación.

Existen otras tareas asociadas al mantenimiento de redes de control como son los relativos a la limpieza de piezómetros y captadores de vapor mediante bombas neumáticas, eléctricas o de forma manual, la limpieza con agua a presión desde el fondo hacia la superficie, la extracción de vapores y caracterización de gases del subsuelo, la inspección mediante videocámara y la sustitución o recrecimiento de las arquetas.

El mantenimiento de la red de control finaliza con un informe en el que, además de los resultados de los trabajos efectuados, se incluyen los posibles indicios de afección y los cambios significativos respecto a la inspección anterior.

Una red de control en buen estado minimiza el error y la incertidumbre en la toma de datos. Sin embargo, el resultado final depende de otros factores como son la cantidad de datos, la calidad en los procedimientos de muestreo, la experiencia, la supervisión y el control de calidad en campo y en gabinete y la implicación por parte de todo el equipo de trabajo con el proyecto.

En ESOLVE tenemos una amplia y contrastada experiencia en la instalación y mantenimiento de las redes de control. En línea con nuestra vocación de servicio al cliente, compartimos los datos de estas redes con el cliente para así diseñar conjuntamente la mejor solución adaptada a cada caso particular.