Jornada sobre la Directiva de Emisiones Industriales al Gremio de Recuperación

ESOLVE formará parte de la sesión informativa haciendo una ponencia sobre Análisis de Riesgos e Informe Base

El Gremio de Recuperación de Cataluña organiza una jornada informativa por sus asociados sobre las obligaciones que tienen las actividades de gestión de residuos dentro de la Directiva  de Emisiones Industriales (DEI) el próximo jueves 8 de julio a las 10 h, que se podrá seguir virtualmente. El objetivo de la sesión es que las empresas entiendan de manera clara y sencilla qué acciones tienen que llevar a cabo en materia de prevención y control de la contaminación. La DEI establece normas para evitar o reducir las emisiones en la atmósfera, el agua y el suelo, así como la generación de residuos para conseguir una alta protección del medio ambiente.

La conferencia contará con varios especialistas que hablarán de puntos importantes que tienen que tener en cuenta los asociados del gremio, como por ejemplo, el Análisis de Riesgos y la Informe Base, dos temas que irán a cargo de Ricard Mora, director de ESOLVE. También participarán representantes de Datambient y Costa Serra para explicar cuáles son las actividades incluidas en la DEI, las mejoras técnicas disponibles y el funcionamiento del PRTS (Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes).

La jornada es gratuita para los asociados del Gremio de Recuperación. Las empresas no asociadas pueden consultar su asistencia a través del correo electrónico info@gremirecuperacio.org o bien trucando al teléfono 933175771.

Descargar el programa

INSCRIBIRSE

La contaminación invisible debajo de casa

Certificar la correcta calidad del suelo antes de construir es un elemento de valor para el constructor, el promotor y el propietario del edificio.

 

Ahora que la COVID-19 nos ha hecho pasar más tiempo en casa, la elección de la vivienda ha ganado peso para la mayoría de las personas. El confort del hogar se puede medir en base a diferentes aspectos, desde la ubicación al espacio, la luz, el diseño, etc., pero hay algo en lo que poca gente piensa a la hora de elegir casa: la calidad del suelo sobre el que está construida y los posibles contaminantes que puede contener y que afectan a la salud.

Para prevenir las consecuencias que un suelo contaminado puede tener para las personas es fundamental realizar un Estudio de Calidad del Suelo antes de edificar en él. Este análisis tiene algunos aspectos en común con un estudio geotécnico, pero tienen objetivos diferentes, por lo que es importante que cada uno de ellos se realice por profesionales expertos en la materia. Una diagnosis parcial implica sobrecostes en parada de obra, incremento en la partida de gestión de residuos e incluso penalizaciones económicas por incumplimiento de plazos de entrega.

El estudio ambiental está regulado por normativa sectorial medioambiental como el RD 9/2005 o la Ley de Residuos y Suelos contaminados y gracias a él se pueden encontrar varios contaminantes que pueden afectar en el futuro a la salud de las personas que habiten el edificio a través de la intrusión de vapores.

Un ejemplo es el caso del gas radón en edificios, que ha sido regulado recientemente por el Código Técnico de la Edificación (CTE).  El radón es un gas radioactivo de origen natural que en espacios cerrados puede registrarse concentraciones elevadas, accediendo a través de grietas o fisuras en el hormigón de los cimientos de una casa. Al ser incoloro, inodoro e insípido es muy difícil de detectar, por lo que se acumula en el interior de las viviendas y pone en riesgo la salud de las personas que las habitan, ya que puede provocar cáncer, de hecho, según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el gas radón se sitúa como la segunda causa más común de cáncer de pulmón, después del tabaco.

En esta nueva sección del CTE se establece el nivel nacional de referencia para las concentraciones de radón en recintos cerrados y se recogen las medidas reglamentarias para limitar la penetración del radón en los edificios en función del municipio en que se ubiquen estos.

Más allá de las medidas constructivas que dictamina el CTE, ESOLVE ayuda en la correcta diagnosis de la presencia de gas radón, así como otros contaminantes que pueden poner en riesgo no sólo la salud de las personas, sino también el correcto Plan de Obra y acarrear consecuencias legales importantes, como la obligación de realizar y costear las operaciones de descontaminación y recuperación del suelo una vez finalizada la construcción.

Por estos motivos, es necesario contar con profesionales que puedan realizar un exhaustivo análisis del estado ambiental del suelo antes de llevar a cabo los planes de construcción.

DIEZ AÑOS A TU SERVICIO

10 años creyendo. 10 años aprendiendo. 10 años trabajando. La casualidad ha querido que el del décimo aniversario de ESOLVE sea un año mundialmente atípico, pero nosotros seguiremos aquí, con las mismas ganas de crecer y mejorar cada día.
Estos 10 años de andadura nos han permitido multiplicar proyectos, clientes, equipo y servicios. El rigor en el trabajo y la alta capacitación de nuestros profesionales nos ha permitido conseguir varias credenciales que acreditan la calidad de nuestros servicios, algo de lo que estamos especialmente orgullosos.
Gracias a todos por vuestra confianza. Esperamos seguir acompañándoos muchas décadas más.

ESOLVE finaliza con éxito un proyecto geológico en Centroamérica

La consultora ha estado cuatro meses trabajando en la evaluación de unos terrenos que albergarán una planta de cemento.

El Departamento de Geología y Geotecnia de ESOLVE ha realizado su primer proyecto internacional. En este trabajo, que se ha llevado a cabo en un país centroamericano durante cuatro meses, el equipo de ESOLVE se ha encargado de la evaluación técnica de los estudios geológico-geotécnicos, así como del análisis y diseño de soluciones de estabilidad de los rellenos y desmontes de una nueva planta industrial de cemento, de las más grandes del país.

El proyecto se ha dividido en diversas fases, una primera más analítica en la que revisó toda la documentación contractual y geológica-geotecnia y se analizó la estabilidad de los taludes y la cimentación de los rellenos. Después vino la parte de diagnóstico en la que se estableció los problemas que dificultaban la estabilidad. A partir de ahí, se recomendó realizar prospecciones geotécnicas necesarias y complementarias y se diseñaron las soluciones de estabilidad y prescripciones técnicas de ejecución. ESOLVE también se encargó de la asistencia técnica durante la ejecución del movimiento de tierras y de los diseños.

El Responsable del Departamento de Geología y Geotecnia de ESOLVE, Ramón Roldán, considera este trabajo: “un primer paso firme en la apuesta internacional, exportando conocimiento, experiencia y, sobre todo, confianza. El proyecto ha sido muy interesante para nosotros y la asistencia técnica facilitada a nuestro cliente le ha resultado muy eficaz, solventando una problemática que en principio no estaba bien identificada”. Para Ricard Mora, Director de ESOLVE, este proyecto es un punto de inflexión para la compañía: “ha supuesto nuestro salto internacional y nos abre un abanico de oportunidades en un continente diferente en el que podemos aportar y aprender mucho”.

Las empresas catalogadas como prioridad 3 tendrán que presentar la garantía financiera antes de 2 años

La cuantía de la garantía debe fijarse mediante un Análisis de Riesgos Medioambientales (ARMA).

El Ministerio para la Transición Ecológica ha publicado el calendario al que deben ceñirse las empresas catalogadas como prioridad 3 en la Orden ARM/17783/2011, de 22 de junio, para presentar la garantía financiera que les permita hacer frente a la responsabilidad medioambiental inherente a la actividad que desarrollan. Estas compañías tienen un plazo de dos años, hasta el 16 de octubre de 2021, para presentar esta garantía. La única excepción son las actividades de cría intensiva de aves de corral o de cerdos, en cuyo caso el plazo se extiende a 3 años, hasta octubre de 2022.

La garantía financiera es un mecanismo que permite asegurar que las empresas potencialmente contaminantes podrán hacer frente a las medidas necesarias para paliar a los daños medioambientales que pudieran causar debido a su actividad. Entre estas medidas se contemplan aquellas necesarias para prevenirlos o, cuando el daño se haya producido, para limitarlo y evitar que se produzcan nuevos daños, así como devolver los recursos naturales dañados a al estado en el que se encontraban antes de que ocurriera el daño.

La obligatoriedad de disponer de esta garantía financiera para las empresas con riesgo ambiental se recoge en la Ley 26/2007, que indica que la cuantía de esa garantía se establece a partir de un Análisis de Riesgos Medioambientales (ARMA), que debe hacerse a través de una entidad acreditada, como es ESOLVE.

Las actividades quedan clasificadas por prioridades en la norma y cada grupo tiene un calendario a cumplir. Mientras que el plazo para las actividades catalogadas como prioridad 1 expiró hace un año, el de las de prioridad 2 vence a finales de este octubre.

En la catalogación de prioridad 3 se encuentran las industrias textil, del cuero, mineral, derivada de la madera, del carbón y agroalimentaria y ganadera, así como el consumo de disolventes orgánicos, el tratamiento de aguas, la captura de CO2 e instalaciones de residuos mineros de categoría A. También están incluidas algunas empresas de instalaciones de combustión, producción y fabricación de metales, gestión de residuos e industria química, aunque con especificaciones.

La presentación de esta garantía financiera es obligatoria y su no constitución puede ser considerada infracción grave, lo que supondría multas de entre 50.000 y 2 millones de euros y la extinción o suspensión de la autorización por un periodo de 1 a 2 años.

ESOLVE ofrece sus servicios a las empresas de diferentes sectores para evaluar y dar cumplimiento a la Ley de Responsabilidad Medioambiental y para realizar los Análisis de Riesgos correspondientes, servicio en el que la consultoría es experta. Además, brinda la posibilidad de implantar un programa de mejora ambiental para mitigar los riesgos identificados y así minimizar responsabilidades futuras.

Registrar los suelos contaminados evita riesgos futuros

 Es fundamental contar con un inventario de sitios contaminados para actuar sobre ellos antes de darles un nuevo uso

En Escocia podría haber cientos de antiguos sitios industriales contaminados sin registrar, según ha publicado recientemente la prensa. En todo el país hay registrados un total de 21 terrenos afectados que corresponden a 8 de los 32 concejos que existen. Ciudades como Edimburgo, Dundee y Aberdeen no tienen ni un solo registro de tierra contaminada, ni siquiera Glasgow, potencia industrial del imperio británico.

Tener un registro fiable y actualizado de sitios contaminados es muy importante ya que permite conocer el estado real del suelo y actuar sobre aquellos en que sea necesario, organizando esa actuación por nivel de prioridad, y así evitar que se construyan espacios de uso para las personas en terrenos con riesgo de toxicidad.

En España, los propietarios que transmiten fincas en que se ha realizado alguna actividad potencialmente contaminante tienen la obligación de declararlo. Además, los titulares de actividades potencialmente contaminantes han de remitir a la Comunidad Autónoma la información necesaria para la declaración de suelos contaminados. Con ello, cada Comunidad Autónoma tiene la obligación de elaborar un inventario de los suelos contaminados existentes en su ámbito territorial, basado en la ley de residuos y suelos contaminados, así como una relación priorizada de estos lugares. A partir de esta información, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio ambiente ha de elaborar un inventario estatal de suelos contaminados.

La declaración de un suelo como contaminado obliga a realizar las actuaciones necesarias para su recuperación. Esta declaración se cancela cuando se comprueba que ha sido descontaminado.

En el caso escocés, también existe la obligación de los concejos de mantener un registro de tierras contaminadas en su área pero la mayoría de ellos están vacíos y no hay registros centrales a escala estatal, como tampoco lo hay en otros lugares de Reino Unido, algo especialmente importante teniendo en cuenta que se trata de países con una larga historia industrial.

La contaminación del suelo tiene efecto directo en la salud de las personas y el medio ambiente y por ello es fundamental una buena investigación que dé a conocer el estado real de aquellos terrenos en los que se ha llevado a cabo una actividad potencialmente contaminante para evitar posibles riesgos en futuros usos. Hay que recordar que un suelo contaminado puede permanecer en ese estado durante muchos años, por lo tanto, por antigua que fuera la actividad desarrollada en él, la contaminación del sitio perdura. Pero, afortunadamente, se puede remediar.

El suelo, una víctima silenciosa de los incendios forestales

En los fuegos que arrasan miles de hectáreas cada año existe un damnificado al que nadie presta atención pero cuyas consecuencias ecológicas son muy graves: el suelo.

El verano y sus altas temperaturas son las condiciones ideales para la propagación de incendios y por ello en esta época vemos arder terrenos cada año. De entre los más recientes, destaca el de Tarragona, que arrasó unas 6.000 hectáreas de superficie forestal.

El fuego puede tener un sinfín de consecuencias, entre ellas, las más preocupantes son las humanas, ya que es un peligro para la salud y la vida de las personas que se encuentren en la zona incendiada o habiten cerca de ella. También lo es para los animales y la vegetación y puede provocar grandes daños materiales. Pero hay una consecuencia importante que la gran mayoría pasa por alto: el suelo. La erosión tras los incendios forestales provoca una pérdida de suelo que supone el daño ecológico más grave puesto que se trata de la fuente de nutrientes de la vegetación y la fauna. Además, la recuperación de este recurso natural es muy lenta.

Una de las consecuencias que tienen los incendios forestales para el suelo es la erosión, que en los terrenos incendiados aparece fundamentalmente con las primeras lluvias. La impermeabilidad de la superficie se multiplica debido a que el arrastre de cenizas y otras partículas deforma la estructura superficial del suelo, compactándolo y obstruyendo su porosidad. Estas condiciones tienen un elevado potencial erosivo.

La erosión más grave es la química, que hace que el suelo pierda sus nutrientes y merma su fertilidad. Pese a que tras los incendios la materia orgánica se mineraliza y nutre el suelo, este fenómeno dura muy poco y esos nutrientes se pierden rápidamente. La realidad es que la mayoría de los elementos nutritivos se pierden en la atmósfera debido a que la combustión los transforma en volátiles y otros se pierden disueltos en las aguas corrientes, por lo tanto, el suelo pierde fertilidad.

La acción del calor también supone la muerte de muchos organismos, lo cual supone una disminución de la actividad de la actividad biológica del suelo y, por consiguiente, una afectación negativa a los ciclos biogeoquímicos de muchos elementos que dependen de la biota del suelo.

Además de todas las consecuencias directas al suelo que tienen los incendios que hemos comentado, cabe añadir que también provoca la alteración de los recursos hídricos, favoreciendo inundaciones e induciendo la contaminación del agua.

En definitiva, la acción del fuego puede suponer consecuencias muy graves y, en algunos casos, irreversibles para un recurso natural fundamental como es el suelo. Por ello, es importante protegerlo y actuar debidamente en la rehabilitación de las zonas quemadas.

ESOLVE participa en las jornadas sobre suelos contaminados de la ARC

 El director de la consultoría, Ricard Mora, fue el encargado de hacer la ponencia.

Esta semana se han celebrado las jornadas sobre la contaminación de suelos que organiza la Agència de Residus de Catalunya (ARC) y ESOLVE ha estado presente como miembro de una de las sesiones.

Su ponencia sobre la viabilidad de la precipitación de metales como estrategia de remediación de aguas subterráneas, a cargo del director de ESOLVE, Ricard Mora, ha formado parte de la sesión sobre experiencias de laboratorio y ejemplos de nuevas tecnologías y se ha basado en un estudio realizado por la consultoría.

Este evento es una gran oportunidad de intercambio de conocimientos sobre los suelos contaminados ya que reúnen a representantes de la universidad, la administración pública y la empresa privada.

El Informe Base, principio y final de toda actividad potencialmente contaminante

Antes de iniciar una actividad que pueda afectar al suelo, ante cualquier cambio de dicha actividad que pueda afectar al subsuelo y en el momento de su cese, se ha de presentar a la administración el Informe Base del suelo.

El Informe Base es un estudio que determina el estado ambiental del suelo y las aguas subterráneas. El alcance de dicho estudio tiene en cuenta tanto las actividades y usos presentes como los pasados y es imprescindible para solicitar o renovar la Autorización Ambiental Integrada.

Las empresas cuya actividad implica “el uso, producción o emisión de sustancias peligrosas” que “puedan inducir a la posibilidad de contaminar el suelo y/o las aguas subterráneas en el emplazamiento de la instalación” están obligadas a presentar el Informe Base, según recoge la Ley 5/2013.

El Informe Base permite identificar la necesidad de llevar a cabo un Análisis de Riesgos Toxicológicos sobre las personas o ecosistemas. Si durante la investigación se detectan sustancias contaminantes en el suelo que superan los niveles normativos, se debe llevar a cabo dicho análisis mediante el cual se establece si el riesgo es aceptable.

Cabe destacar que el Informe Base debe ir acompañado de una propuesta de Red de Control y Seguimiento del suelo y las aguas subterráneas. Periódicamente se deben llevar a cabo controles en los diferentes puntos de la red con el objetivo de disponer de un sistema de alerta ante cualquier posible afección que permita una actuación rápida y de prevención y evitación de daños al subsuelo (y a terceros).

ESOLVE es una consultoría e ingeniería medioambiental especializada en la investigación y descontaminación de suelos y aguas subterráneas y acreditada por ENAC para esta actividad, garantía de calidad en su servicio. La compañía tiene una amplia experiencia en la elaboración de Informes Base. Los profesionales de ESOLVE guiarán a la empresa en todo el proceso y definirán y ejecutarán los planes de control posteriores al informe según los criterios técnicos y de valoración exigidos por la administración.

Para más información: info@esolve.es

La eliminación del amianto puede suponer riesgos para la salud si no se hace correctamente

Las medidas de seguridad son un factor clave en los proyectos de desmontaje y gestión del amianto y han de realizarse por personal experto.

El amianto es un mineral formado por microfibras que es altamente resistente a la combustión y por ello se utiliza habitualmente en la fabricación de revestimientos. Este material, según han demostrado varios estudios, es cancerígeno. La Organización Mundial de la Salud asegura que “todos los tipos de amianto causan cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de laringe y de ovario, y asbestosis (fibrosis de los pulmones)”. Por este motivo, en España su uso está prohibido desde 2002 pero puede estar presente en edificaciones e infraestructuras anteriores a esa fecha.

El amianto friable, que suele utilizarse como aislante, se descompone con facilidad. Por el contrario, en el amianto no friable las fibras están mezcladas con otros materiales, el caso más común es el fibrocemento, y, si está en buen estado, no tiene por qué suponer un riesgo para la salud.

El peligro del amianto depende de su estado de conservación y de su manipulación. Los problemas de salud que puede provocar son por la aspiración de las fibras, pero estas fibras solamente pasan al aire si el material no se encuentra en buen estado o si se manipula. Por este motivo, lo más importante es hacer una correcta diagnosis del estado en el que se encuentra el material y, en caso de que sea necesario, eliminarlo con las medidas de seguridad pertinentes.

Es importante que su eliminación se lleve a cabo por profesionales expertos que se encarguen de realizar los trabajos de manera segura, evitando cualquier riesgo para las personas. La primera medida a tomar es aislar la zona de trabajo y proteger a los trabajadores con el traje adecuado así como máscaras, guantes, etc. Seguidamente y antes de comenzar con el trabajo, se ha de humidificar la zona para evitar generar polvo. Una vez que se extrae el amianto, se ha de gestionar el residuo de manera correcta, introduciéndolo en sacos especialmente fabricados para ello, impermeables e irrompibles. Además, debe aspirarse cualquier superficie o material que haya podido estar en contacto con el amianto y humidificarlo de nuevo, así como hacer una limpieza especializada de la ropa utilizada para el trabajo.

ESOLVE se encarga de elaborar proyectos de diagnosis y gestión de amianto de una manera profesional y rigurosa, que salvaguarde la salud de todas las personas implicadas en el proceso.

Afectación al suelo

El amianto también tiene consecuencias en el suelo por culpa de residuos enterrados, ya sea a causa de una mala praxis o de antiguas infraestructuras ubicadas bajo tierra. Por ello, es especialmente importante la investigación del estado del suelo en solares antiguos que se hayan aportado rellenos de origen desconocido, así como en aquellos emplazamientos que han pasado por un proceso de eliminación del amianto o de derribo, ya que la presencia de las fibras de este material en el subsuelo puede suponer un riesgo para la salud en las futuras actividades que se realicen en ese terreno.