12 Dic El octubre con los niveles de aguas subterráneas más bajos de la década
El octubre con los niveles de aguas subterráneas más bajos de la década
- Los bajos niveles de los acuíferos y la tendencia descendente preocupan a los expertos.
- El 30% de las masas de agua subterránea en España presenta mal estado químico
Los datos del boletín hidrológico de la Dirección General del Agua del MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España) muestran la preocupante situación de las aguas subterráneas en España: el de 2022 ha sido el mes de octubre con los niveles piezométricos más bajos de la última década. De hecho, el 58% de los piezómetros presentaba niveles por debajo de lo normal.
Estos niveles han venido decreciendo desde el mes de mayo, manteniendo la tendencia descendente durante todo el verano y ya entrado el otoño, una situación que preocupa a los expertos.
Estos datos se recogen en 50 piezómetros seleccionados en las demarcaciones hidrográficas intercomunitarias y tienen como objetivo mostrar una imagen representativa de la situación y evolución de los niveles en los acuíferos, incluyendo datos históricos.
Ante estas cifras es evidente que las masas de agua subterránea en España tienen problemas graves que se acrecientan en momentos de déficit pluviométrico como el que estamos viviendo. Esto provoca que cuando más necesario es usar los acuíferos como reserva estratégica de agua, estos sufren.
El escenario obliga a fortalecer las herramientas de gestión integrada del agua e incrementar nuestro conocimiento de las aguas subterráneas y de su comportamiento ante situaciones extraordinarias, una materia en la que ESOLVE es experta y en la que lleva años trabajando.
Contaminación del agua subterránea
Más allá de los bajos niveles de los acuíferos, cabe destacar la afectación por contaminación de las masas de agua. Según la investigación SOS Acuíferos, realizada por Datadista y Greenpeace España y basada en los documentos de los planes de tercer ciclo (2022-2027) de las confederaciones hidrográficas, el 30% de las masas de agua subterránea en España presenta mal estado químico, lo que significa que se ha alcanzado un nivel de contaminación por encima de los niveles máximos para la salud humana, y el 14% se declara en mal estado cuantitativo y químico. Uno de los contaminantes más habituales son los nitratos, pero también se encuentran metales, hidrocarburos, plaguicidas, etc.
Es, por tanto, urgente trabajar en esta problemática y planificar las estrategias a seguir para proteger el agua subterránea y poder otorgarle así un papel protagonista a este recurso.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha lanzado el primer paquete de ayudas del


En el marco de las estrategias de crecimiento de ESOLVE se ha inaugurado una nueva sede de la compañía en Sabadell (Barcelona) que actuará como centro de instalaciones.


El ACR es una herramienta de cálculo de posibles riesgos toxicológicos sobre la salud humana que toma como datos de partida el modelo conceptual de la afección sobre el subsuelo (definido con los trabajos de caracterización previos) y determinados escenarios de exposición, tanto actuales como futuros, caracterizados por los parámetros toxicológicos y fisicoquímicos de los contaminantes, los parámetros y vías de exposición y las características del receptor. En definitiva, este análisis dictamina si un episodio de contaminación puede generar riesgos para la salud o ambientales teniendo en cuenta el estado actual del emplazamiento y los posibles escenarios que se puedan dar en el futuro.
El Consejo de Ministros ha aprobado el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de Digitalización del Ciclo del Agua, un plan para transformar y modernizar los sistemas de gestión del agua en nuestro país, tanto en el ciclo urbano como en el regadío y la industria. El proyecto, que se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para canalizar los fondos destinados por Europa a reparar los daños provocados por la crisis del COVID-19 y construir un futuro más sostenible, movilizará más de 3.000 millones de euros, entre fondos públicos y privados.