19 Abr ENAC acredita a ESOLVE para el Análisis Cuantitativo de Riesgos
ENAC acredita a ESOLVE para el Análisis Cuantitativo de Riesgos
La entidad ha renovado la credencial de la consultoría en materia de suelos y aguas subterráneas según la ISO 17020 y ha ampliado su alcance
La acreditación en ACR es importante para dar respuesta a la futura legislación que impulsa el MITERD y que regulará los episodios de contaminación puntual de las aguas subterráneas
ESOLVE ha renovado por cinco años más su acreditación ENAC como entidad de inspección en el área medioambiental dentro del ámbito de suelos y aguas subterráneas de acuerdo con la norma UNE-EN ISO/IEC 17020:2012. En esta ocasión, la renovación incluye también la ampliación del alcance acreditado incorporando procedimientos y técnicas de campo habituales en los trabajos de la compañía, como son el muestreo de vapores de forma pasiva o la realización de pruebas de eficiencia. Con estos procedimientos acreditados se asegura la calidad de los trabajos de campo de ESOLVE en todos los medios —suelo, agua y aire— que pueden verse afectados por un episodio de contaminación puntual.
La inclusión de la realización de Análisis Cuantitativos de Riesgo (ACR) en la credencial es especialmente significativa puesto que con ella se completa todo el abanico de actividades acreditables por la consultoría y se suma a las que ya disponía previamente de informes de situación (base o de partida, complementarios, periódicos, por cambio de actividad, de uso del suelo o clausura…), informes de seguimiento y control de la descontaminación e informes de verificación y certificación de la descontaminación.
El ACR es una herramienta de cálculo de posibles riesgos toxicológicos sobre la salud humana que toma como datos de partida el modelo conceptual de la afección sobre el subsuelo (definido con los trabajos de caracterización previos) y determinados escenarios de exposición, tanto actuales como futuros, caracterizados por los parámetros toxicológicos y fisicoquímicos de los contaminantes, los parámetros y vías de exposición y las características del receptor. En definitiva, este análisis dictamina si un episodio de contaminación puede generar riesgos para la salud o ambientales teniendo en cuenta el estado actual del emplazamiento y los posibles escenarios que se puedan dar en el futuro.
Aunque el ACR ya es una herramienta habitual en la caracterización, control y seguimiento de los casos de contaminación de suelos y aguas subterráneas, en el futuro va a adquirir mayor peso debido a la posible modificación del Reglamento del Dominio Público Hidráulico (RDPH) que está impulsando el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITERD) y que prevé incluir la definición de unos niveles de referencia de compuestos contaminantes para las aguas subterráneas y un procedimiento para establecer las necesidades y objetivos de descontaminación. Esta modificación del RDPH posiblemente incorporará el uso obligatorio del ACR si se superan determinadas concentraciones en el agua y que, en caso de que se requieran actuaciones de descontaminación, sirva también para establecer las posibles concentraciones objetivo a alcanzar.
Esta posible modificación del RDPH establecerá un marco jurídico definido, hasta el momento ausente, pero muy necesario, que regule la contaminación puntual de las aguas subterráneas y que requerirá de la participación de técnicos y empresas altamente especializadas para atender todas las necesidades de los actores involucrados, ya sean públicos o privados.
Estar acreditados por ENAC en todo el proceso que involucra un episodio de contaminación puntual, desde la caracterización inicial, el ACR, el seguimiento y control hasta la verificación de la descontaminación es una garantía, tanto para los clientes como para todas las administraciones implicadas en el proceso, de que ESOLVE cumple con los estándares más estrictos de calidad y que los trabajos que realiza tienen siempre la máxima solidez y solvencia técnica.
La dirección y el equipo de ESOLVE están enormemente satisfechos por el éxito conseguido al renovar y ampliar los alcances acreditados por ENAC y confirman la firme apuesta por la calidad como valor esencial de la compañía.

Acreditacion ENAC a ESOLVE para suelos y aguas subterráneas
El Consejo de Ministros ha aprobado el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de Digitalización del Ciclo del Agua, un plan para transformar y modernizar los sistemas de gestión del agua en nuestro país, tanto en el ciclo urbano como en el regadío y la industria. El proyecto, que se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para canalizar los fondos destinados por Europa a reparar los daños provocados por la crisis del COVID-19 y construir un futuro más sostenible, movilizará más de 3.000 millones de euros, entre fondos públicos y privados.



Queremos potenciar esta sede por dos razones: la primera, estar más cerca de nuestros clientes, ya que muchos de ellos tienen sus centros de decisiones en Madrid, estar presentes con un equipo profesional allí da una proximidad que supone un valor añadido a nuestro servicio. La segunda razón es logística, la centralidad geográfica de Madrid nos va a permitir acceder a cualquier punto del país donde debamos actuar de manera más eficiente. Actualmente disponemos de un equipo profesional en la capital que se está encargando de los trabajos que tenemos en ejecución en la zona centro del país. Esto nos permite seguir creciendo a medida que lo hagan también los proyectos.
Nos encontramos ante un problema que va a tener una gran repercusión y que va a requerir de grandes esfuerzos en los próximos años. Estar preparados para analizarlos, para caracterizarlos y para proponer medidas para su remediación es uno de los puntos que merecen mayor atención.
Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS, por sus siglas en inglés) son contaminantes emergentes de gran interés a escala mundial porque existe evidencia de sus efectos perjudiciales para la salud humana. Se trata de un grupo de agentes químicos utilizado en una variedad de industrias en todo el mundo, especialmente en aplicaciones para recubrimientos textiles, en utensilios de cocina o en materiales de construcción, y son sumamente persistentes en el medio ambiente y en el cuerpo humano; es decir que no se degradan y pueden acumularse con el paso del tiempo. Recientemente, los PFAS se han considerado en la propuesta de la nueva Directiva de agua potable de la UE con un valor límite de 0,1 μg/L para PFAS individual y 0,5 μg/L para PFAS en total. En Europa se han reportado varios sitios con aguas contaminadas por PFAS que exceden los valores antes mencionados.
La Directiva Europea 2000/60/CE establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas y supone un reto, tanto para España como para al resto de países de la UE, por el objetivo de conseguir el buen estado de las masas de agua en el plazo marcado. Centrándonos en las aguas subterráneas en España la sobreexplotación de los acuíferos y la contaminación difusa por nitratos son los principales escollos a superar. De hecho, la mayoría de los borradores de los planes hidrológicos de cuenca para el periodo 2022-2027 publicados —y que actualmente se encuentran en fase de exposición pública—, focalizan sus actuaciones y esfuerzos en las aguas subterráneas en la problemática de la contaminación por nitratos.
Las soluciones globales pasan, exclusivamente, por el establecimiento de redes de control para poder monitorizar en detalle la evolución de la contaminación y, sobre todo, la implantación de prácticas agrarias y ganaderas que limiten el uso excesivo de fertilizantes y la disposición inadecuada de las deyecciones ganaderas. En emplazamientos focalizados se puede plantear la utilización de métodos de biorremediación para reducir las concentraciones de nitratos, con el objeto de limitar la afección de una posible contaminación en pozos de abastecimiento de agua potable o bien, plantear técnicas y tratamientos específicos para rebajar la concentración de nitratos en aguas ya captadas y que vayan a ser inyectadas en redes de abastecimiento.

La nueva norma tiene el objetivo de alargar la vida de los residuos lo máximo posible, reduciendo su depósito en vertederos. Cabe destacar que según datos de la Memoria Anual de Generación y Gestión de Residuos de Competencia Municipal de 2018 publicada por el Ministerio de Transición Ecológica, España generó en ese año (las últimas cifras disponibles) más de 20 millones de toneladas de residuos urbanos, de los que el 53,4% acabaron en un vertedero, mientras que tan solo el 18% se destinaron a reciclaje y el 17% a compostaje. El 11,6% restante fueron incineradas. Estos datos colocan a nuestro país a la cola de Europa en materia de gestión de residuos.
La nueva ley de residuos y suelos contaminados también incluye un plan para eliminar el amianto de los edificios, que obliga a los ayuntamientos a elaborar un censo de instalaciones y emplazamientos con amianto, incluyendo un calendario que planifique su retirada antes del 1 de enero de 2023. Esta medida se ajusta a las directrices de la Unión Europea, que establece como objetivo para 2032 la localización y el desmantelamiento de todas las instalaciones e infraestructuras que contengan amianto.